El Marqués de Lozoya, al Diario de Ibiza de 9 d'agost de 1961, va dir d'aquest quadre: "Por esto creo que, aún los críticos afiliados a la estética de lo no figurativo, debieran detenerse a estudiar los cuadros de Carloandrés, este pintor tan honrado, tan fiel a si mismo, incapaz de farsas y de componendas, alumno de la escuela de Valencia, gran vivero de pintores. Por que en cualquier trozo de su pintura, por ejemplo, en la negra sotana del canónigo don Bartolomé, hay las mismas armonias de colores, el mismo afanoso estudio de lo pura materia, que buscan los abstractos."